HISTORIA

HISTORIA

El reino de Castilla (latín Regnum Castellae) fue uno de los reinos medievales de la península ibérica. Castilla surgió como entidad política autónoma en el siglo ix bajo la forma de condado vasallo de León, alcanzando la categoría de «reino» en el siglo xi. Su nombre se debió a la gran cantidad de castillos que se encontraban en la zona.

Durante el siglo x, sus condes aumentaron su autonomía, pero no fue hasta 1065 cuando se separó del Reino de León y se convirtió en un reino por derecho propio. Entre 1072 y 1157 se volvió a unir con León, y después de 1230 esta unión se hizo permanente. A lo largo de este período, los reyes castellanos realizaron extensas conquistas en el sur de Iberia a costa de los principados islámicos. Los reinos de Castilla y León, con sus adquisiciones del sur, pasaron a ser conocidos colectivamente como Corona de Castilla, término que también llegó a englobar la expansión ultramarina.La primera mención de «Castilla» aparece en un documento del año 800: «Hemos levantado una iglesia en honor a San Martín, en Área Patriniano, en el territorio de Castilla».

En la Crónica de Alfonso III (rey de Asturias, siglo ix) se dice: «Las Vardulias ahora son llamadas Castilla».
Eo tempore populantur Primorias, Lebana, Transmera, Supporta, Carranza, Bardulia quae nunc appellatur Castella.[5]
Crónica de Alfonso III

El condado de Castilla se repuebla mayoritariamente por habitantes de origen cántabro, astur, vasco con un dialecto romance propio, el castellano, y con unas leyes diferenciadas.

El primer conde de Castilla es Rodrigo en el 860 (bajo Ordoño I de Asturias y Alfonso III el Magno). El condado de Castilla experimenta una gran expansión durante el gobierno del conde Rodrigo, que se dirige hacia el sur hasta llegar a Amaya (860) y a costa de los cordobeses por la Rioja. Además, a partir de la sublevación del conde alavés Eglyón, Álava se incorpora al condado de Castilla. En el año 931, el condado de Castilla se unifica con el conde Fernán González, haciendo de sus dominios un condado hereditario a espaldas de los reyes de León.

l reparto de los territorios de Fernando I —hijo de Sancho III de Pamplona que había sido conde de Castilla y posteriormente rey de León— entre sus hijos condujo a la creación por primera vez del reino de Castilla, recibido por Sancho II.

En el 1028, Sancho III El Mayor de Pamplona adquiere el condado de Castilla tras la muerte del conde García Sánchez, pues está casado con la hermana de este. Como herencia, en el año 1035 deja un mermado condado de Castilla a su hijo Fernando.

El reino de Castilla (latín Regnum Castellae) fue uno de los reinos medievales de la península ibérica. Castilla surgió como entidad política autónoma en el siglo ix bajo la forma de condado vasallo de León, alcanzando la categoría de «reino» en el siglo xi. Su nombre se debió a la gran cantidad de castillos que se encontraban en la zona.

Durante el siglo x, sus condes aumentaron su autonomía, pero no fue hasta 1065 cuando se separó del Reino de León y se convirtió en un reino por derecho propio. Entre 1072 y 1157 se volvió a unir con León, y después de 1230 esta unión se hizo permanente. A lo largo de este período, los reyes castellanos realizaron extensas conquistas en el sur de Iberia a costa de los principados islámicos. Los reinos de Castilla y León, con sus adquisiciones del sur, pasaron a ser conocidos colectivamente como Corona de Castilla, término que también llegó a englobar la expansión ultramarin

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sábado, 11 de junio de 2022

RUTA DEL CARES

RUTA DEL CARES


Para los aficionados al senderismo , esta es sin duda alguna, una de las mejores rutas que se pueden efectuar. Al menos a mí me encantó. Paisajes impresionantes de piedra y agua que seguro guardareis un buen recuerdo.


La ruta o senda del Cares es una ruta de senderismo del norte de España, localizada en el parque nacional de los Picos de Europa, la ruta más concurrida de toda la Cordillera Cantábrica. La ruta es parte de la antigua travesía que unía, siguiendo el profundo desfiladero que el corto río Cares ha tallado en el macizo, entre dos pequeños y remotos pueblos de montaña, el leonés de Posada de Valdeón y el asturiano de Poncebos. El sendero actual es el resultado del acondicionamiento y mejora en los años 1945-1950 de un camino que había sido construido para realizar un canal de alimentación de una pequeña central eléctrica inaugurada en 1921 en Camarmeña-Poncebos. Actualmente, una parte de la travesía, la que discurría entre Posada y Caín, ya puede hacerse por carretera y por eso apenas es recorrida. La ruta actual es el tramo de algo más de 12 km, estrictamente pedestre, que corresponde a Caín-Poncebos (o Poncebos-Caín): discurre a media altura en la parte más agreste del desfiladero —también conocido como «la garganta divina»—, excavado en las paredes casi verticales de caliza gris, la mayor parte del tiempo sobrevolando peligrosos precipicios sin protección alguna.

Antes de la existencia de este camino, la única comunicación entre los dos pueblos de Poncebos y Caín de Valdeón era un recorrido de más de 100 km que bordeaba las montañas circundantes. La ruta era la única comunicación entre ambos pueblos durante las nevadas  de invierno que bloqueaban los puertos de montaña que tenían que franquear por carretera (y que sustituyó a «la terrible y dificultosa senda que en varios trayectos se perdía», a la que Julián Delgado Úbeda dedicó emotivos párrafos de su libro El Parque Nacional de la Montaña de Covadonga8 ). El entorno geológico está formado por gargantas muy profundas, precipicios y empinadas montañas rocosas casi inaccesibles e inhóspitas.

El primer camino del Cares se excavó en la roca entre 1915 y 1921, durante la construcción de un amplio canal destinado al suministro de agua de la cámara de carga de Camarmeña, desde donde por una doble conducción con una caída de 230 m se alimenta las turbinas de la central hidroeléctrica de Poncebos. La orografía inaccesible de la garganta complicó mucho el trabajo de construcción, que requirió el uso de dinamita y de cuerdas de las que se descolgaban los trabajadores. Era entonces un camino estrecho destinado al mantenimiento del canal. Unas 500 personas participaron en la construcción del canal y del camino, muchos de ellos gallegos y la mayoría barrenistas, así como gentes de la zona; y 11 de ellas fallecieron en accidentes de trabajo, en particular por caídas en el vacío.

Luego, el camino se acondicionó y ensanchó entre septiembre de 1945 y junio de 1950, pasando a tener un ancho de un par de metros. Participaron 45 obreros, de los que dos murieron en accidente.

En 2011, un tramo del acantilado se derrumbó9 al nivel de un túnel del camino, lo que ocasionó su cierre temporal y la posterior construcción de una pasarela en voladizo sobre el vacío para superar el desplome. El camino fue reabierto el 1 de julio de 2012.


La ruta se realiza habitualmente en un trayecto de ida y vuelta en el mismo día, en un doble recorrido de unos 12 kilómetros y con una duración de 6-8 horas de caminata dependiendo de la marcha del senderista. Una caminata a buen ritmo permite hacer la ruta Poncebos-Caín en 2 horas y media. La ruta puede abordarse desde ambos extremos, siendo la más frecuente la de Poncebos-Caín, ya que Poncebos está mejor comunicado con la cornisa cantábrica; los que acceden desde León suelen realizarla en sentido inverso, Caín-Poncebos. La primera opción es además la menos exigente físicamente, ya que el tramo más duro está al inicio, cuando las fuerzas aun están intactas (el ascenso a Los Collados de vuelta, se llama burlonamente La Puntilla). Si el trayecto se realiza únicamente en un sentido, suele preferirse la opción completa de Posada-Poncebos, de unos 21 km siempre descendente siguiendo el río.

Como llegar ➡️





























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