CASTILLO DE CUELLAR
Cuéllar es una villa y municipio español de la Provincia de Segovia, en la comunidad autónoma de Castilla y Leon. La ciudad está situada al noroeste de la provincia y a medio camino entre las ciudades de Segovia y Valladolid , a 60 km y 50 km respectivamente..
Debido a su carácter de villa medieval, fue declarada conjunto histórico, y posee un amplio patrimonio en el que destaca su castillo medieval, su triple recinto amurallado, uno de los más importantes y mejor conservados de la comunidad autónoma, el conjunto de arquitectura mudéjar más amplio de la misma y diversidad de iglesias, monasterios y otros edificios históricos. Dentro de las festividades que celebra se encuentran los encierros de Cuellar, declarados de Interés Turístico Internacional y considerados los encierros más antiguos de España, con origen en el siglo XIII.
Presidiendo la zona alta de la villa se localiza el castillo de los Duques de Alburquerque, el monumento más emblemático de la misma, declarado Monumento Nacional en 1931. Fue construido en fecha desconocida sobre el ángulo sureste de la muralla de la Vila, motivo por el cual conserva varios elementos mudéjares, entre ellos la puerta sur, antigua entrada al recinto murado de la ciudad. El edificio fue refugio de la reina María de Molina tras los disturbios ocasionados a la muerte del rey, y en recompensa a la fidelidad y lealtad mostrada por la villa, su castillo se convirtió en lugar de celebración de las Cortes del reino en el año 1297. También fue residencia puntual de Juan I de Castilla y de su esposa doña Leonor, quien falleció entre sus muros de sobreparto. En el primer tercio del siglo xv fue donado a don Alvaro de Luna, y posteriormente Enrique IV de Castilla se lo compró a su hermanastra la infanta Isabel para entregárselo a su valido Beltrán de la Cueva, a cuyos descendientes pertenece en la actualidad.
Se trata de una edificación principalmente gótica y renacentista, con un aire más palaciego que militar, debido las remodelaciones llevadas a cabo a partir del siglo xvi por la Casa Ducal de Alburquerque. En su interior destaca el patio de armas, delimitado por dos crujías laterales y una frontal con una suntuosa galería renacentista. La crujía oriental estuvo ocupada hasta el siglo XIX por una selecta y valiosa armería, considerada la más rica y variada del país. En la actualidad la mayor parte de sus estancias albergan un instituto de Educación Secundaria Obligatoria; su Torre del homenaje es sede de la Fundación Casa Ducal de Alburquerque, y además dispone de una oficina de turismo que gestiona las visitas al edificio.
Son conocidos los famosos asados de lechazo de la comarca así como los buenos vinos de la zona. sopas castellanas, caracoles, , rabo de toro, y los famosos productos de la huerta.
Muy recomendable: Hicimos una visita al Castillo con una representación guiada de actores ( en la cual tuve el honor de participar) relatando la historia con bastante sentido del humor.














